Introducción ampliada
Tras escapar de Ritual Town y de la gigantesca mano ritual que te perseguía sin descanso, Ayasa: Shadows of Silence te lanza a uno de los escenarios más tensos y opresivos del juego: el Laboratorio.
Este lugar marca un cambio de ritmo radical: pasas de zonas rituales y estructuras antiguas a un complejo clínico, oscuro, lleno de máquinas vivientes, experimentos fallidos y criaturas capaces de detectarte incluso cuando usas sigilo.
En este capítulo deberás:
Controlar válvulas para manejar el flujo de agua y gas tóxico.
Manipular plataformas móviles y ascensores mecánicos.
Resolver una secuencia de “experimentos” relacionados con un corazón y un cerebro.
Escapar de un monstruo que detecta tu mente aunque estés agachado.
Crear rutas nuevas reconstruyendo estructuras en mitad de persecuciones.
Es un tramo exigente, pero con esta guía podrás avanzar paso a paso por todo el Lab sin perderte.
Guía Completa por Capítulos de Ayasa: Shadows of Silence
Recorrido Completo del Laboratorio
Ingreso al complejo científico
Nada más dejar atrás al monstruo de la mano, avanza recto y utiliza tu habilidad para reconstruir la puerta metálica del frente. El interior es oscuro, clínico y está plagado de maquinaria pesada. A partir de aquí comienza el tramo más técnico del capítulo.
Primer desafío: el túnel de agua
Pasa por la pequeña abertura y avanza hacia una zona inundada. El flujo del agua es demasiado fuerte para atravesarlo, así que debes detenerlo.
Gira hacia la izquierda y localiza una tubería grande con una válvula. Gírala por completo.
No basta con una sola: necesitas cerrar todas las válvulas del sector hasta que el flujo se detenga por completo.
Cuando la corriente desaparezca, entra por el túnel de la derecha, avanza entre los pasillos húmedos y salta a una plataforma mecánica. Esta plataforma se elevará automáticamente y te dejará en la parte superior del laboratorio.
Acceso a la máquina eléctrica
En la planta superior, avanza hacia la derecha hasta que veas una plataforma ascendente. Sube en ella y salta cuando esté en lo más alto.
Aquí aparece el primer monstruo del laboratorio: una criatura enorme con un ojo que detecta incluso tu sigilo. Mantente agachado, pero recuerda que este enemigo puede verte aunque estés oculto si miras en su dirección.
Pasa por la puerta y baja las escaleras. Tras descender, vuelve sobre tus pasos hacia la izquierda y encontrarás un botón. Actívalo.
Este botón desbloquea el mecanismo central: una máquina eléctrica situada en mitad de la sala. Acércate y gira la válvula de la máquina para activar la descarga eléctrica. Esto desbloquea nuevas rutas y abre puertas interiores.
La sala de los monitores y el experimento mental
Vuelve hacia la izquierda por la puerta ahora desbloqueada. Accederás a una larga sala llena de monitores, cables y camillas metálicas.
Avanza hasta que veas una camilla atravesando un hueco. Salta sobre ella y entra en la siguiente área… donde el monstruo del cerebro comenzará a perseguirte.
Este monstruo es especial:
Te detecta incluso en sigilo.
No puedes esconderte.
La única forma de sobrevivir es huir hacia la sala del experimento.
Corre hacia atrás hasta llegar a la habitación con dos experimentos: un corazón a la izquierda y un cerebro a la derecha.
Acércate al corazón e interactúa con él. Esto activa la secuencia experimental, devolverá la escena al laboratorio principal y el individuo que controlaba el experimento se marchará, dejando libre el camino.
El gran puzzle de válvulas y gas tóxico
Ahora debes volver hacia donde estaba el monstruo cerebral. Aparecerá de nuevo y empezará otra persecución larga. Corre sin parar hasta llegar a un laboratorio lleno de gas tóxico.
El objetivo es cerrar todas las válvulas para cortar el flujo de gas.
Esta parte está compuesta por varias plataformas móviles y requiere precisión:
Primera válvula – a la derecha, junto al tubo que expulsa gas. Ciérrala.
Segunda válvula – completamente al extremo izquierdo. Espera a que la plataforma ascienda, cruza y ciérrala.
Tercera válvula – sobre la plataforma elevada central.
Cuarta válvula – en un pasillo a la derecha, accesible bajando cuando una plataforma descienda.
Quinta válvula – abajo, al extremo izquierdo.
Sexta válvula – subiendo por plataformas encadenadas al lado derecho.
Debes recorrer el área de izquierda a derecha varias veces, usando plataformas que suben y bajan para alcanzar cada rueda. Es normal morir varias veces aquí: el gas baja lenta pero constantemente y el monstruo puede reaparecer si te retrasas.
Cuando cierres la última válvula, todo el gas dejará de fluir y podrás continuar.
Salida hacia la zona del ferrocarril
Tras apagar el gas tóxico, usa las plataformas para descender a la última sección del laboratorio. Encontrarás un ascensor a la derecha: úsalo para subir a la planta superior.
Explora la zona hasta que llegues a unas escaleras que ascienden hacia un corredor largo. Avanza… y el monstruo reaparecerá una última vez.
Corre en línea recta y cruza varias puertas automáticas hasta que el escenario se abra por completo: has llegado a la vía del tren subterráneo, una enorme pasarela industrial que conecta directamente con la siguiente zona del juego…
La Fábrica, donde los monstruos son fabricados.
Conclusión
El Laboratorio representa uno de los capítulos más intensos y técnicos de Ayasa: Shadows of Silence.
Aquí se deja atrás el horror ambiental para introducir mecánicas avanzadas: enemigos que detectan tu mente, gas tóxico, acertijos de válvulas, plataformas industriales y persecuciones que no perdonan errores.
Completar esta sección demuestra un dominio total del movimiento, el sigilo, la habilidad de restauración y la lectura del entorno.
Tu siguiente destino es La Fábrica, un lugar aún más perturbador donde Ayasa descubrirá el origen de las criaturas y el propósito real del Inverted World.
